30/01/2019

El Reto del amor







por El Reto del amor

Temas para reflectir e meditar

O pior dos pecados


Com a certeza de que cada um provocou o abatimento físico de Jesus – ainda que nos pese, porque quereríamos sinceramente não tê-lo provocado -, brotam na consciência a necessidade e o afã de reparar. Por nós mesmos não conseguimos alcançar esta meta: não contamos com as faculdades apropriadas nem estamos em condições de desagravar com uma existência inteiramente santa; além disso, apesar desses bons desejos, vencem-nos com tanta frequência as misérias! Quem não admitisse esta triste e frágil condição, daria já lugar à soberba, que constitui o maior dos males que causaram a tristeza de Jesus, o pior dos pecados, que traz muitos outros consigo, como que por uma arreata.

(javier echevarría, Getsemani, Planeta, 3ª Ed. Cap. II, 6)


Pequena agenda do cristão

Quarta-Feira



(Coisas muito simples, curtas, objectivas)






Propósito:

Simplicidade e modéstia.


Senhor, ajuda-me a ser simples, a despir-me da minha “importância”, a ser contido no meu comportamento e nos meus desejos, deixando-me de quimeras e sonhos de grandeza e proeminência.


Lembrar-me:
Do meu Anjo da Guarda.


Senhor, ajuda-me a lembrar-me do meu Anjo da Guarda, que eu não despreze companhia tão excelente. Ele está sempre a meu lado, vela por mim, alegra-se com as minhas alegrias e entristece-se com as minhas faltas.

Anjo da minha Guarda, perdoa-me a falta de correspondência ao teu interesse e protecção, a tua disponibilidade permanente. Perdoa-me ser tão mesquinho na retribuição de tantos favores recebidos.

Pequeno exame:

Cumpri o propósito que me propus ontem?









Os filhos de Deus têm de ser contemplativos


Nunca compartilharei a opinião – ainda que a respeite – dos que separam a oração da vida activa, como se fossem incompatíveis. Os filhos de Deus têm de ser contemplativos: pessoas que, no meio do fragor da multidão, sabem encontrar o silêncio da alma em colóquio permanente com Nosso Senhor: e olhá-lo como se olha um Pai, como se olha um Amigo, a quem se quer com loucura. (Forja, 738)


Não duvideis, meus filhos: qualquer forma de evasão das honestas realidades diárias é, para vós, homens e mulheres do mundo, coisa oposta à vontade de Deus.

Pelo contrário, deveis compreender agora – com uma nova clareza – que Deus vos chama a servi-Lo em e a partir das ocupações civis, materiais, seculares da vida humana: Deus espera-nos todos os dias no laboratório, no bloco operatório, no quartel, na cátedra universitária, na fábrica, na oficina, no campo, no lar e em todo o imenso panorama do trabalho. Ficai a saber: escondido nas situações mais comuns há um quê de santo, de divino, que toca a cada um de vós descobrir.

Eu costumava dizer àqueles universitários e àqueles operários que vinham ter comigo por volta de 1930 que tinham que saber materializar a vida espiritual. Queria afastá-los assim da tentação, tão frequente então como agora, de viver uma vida dupla: a vida interior, a vida de relação com Deus, por um lado; e por outro, diferente e separada, a vida familiar, profissional e social, cheia de pequenas realidades terrenas.

Não, meus filhos! Não pode haver uma vida dupla; se queremos ser cristãos, não podemos ser esquizofrénicos. Há uma única vida, feita de carne e espírito, e essa é que tem de ser – na alma e no corpo – santa e cheia de Deus, deste Deus invisível que encontramos nas coisas mais visíveis e materiais.

Não há outro caminho, meus filhos: ou sabemos encontrar Nosso Senhor na nossa vida corrente ou nunca O encontraremos Por isso posso dizer-vos que a nossa época precisa de restituir à matéria e às situações que parecem mais vulgares o seu sentido nobre e original, colocá-las ao serviço do Reino de Deus, espiritualizá-las, fazendo delas o meio e a ocasião do nosso encontro permanente com Jesus Cristo. (Temas Actuais do Cristianismo, n. 114)

Leitura espiritual


JUSTICIA

A. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA?

1. ¿Qué es la justicia? En cuanto cualidad personal, la justicia es la virtud o hábito bueno de dar a cada uno lo suyo, lo que le corresponde, lo que se le debe otorgar. Habitualmente se entiende en temas económicos, pero la justicia abarca otros aspectos más olvidados.

2. ¿Qué aspectos olvidados abarca la justicia? Dentro de los deberes de justicia se incluyen los siguientes:

El respeto a los padres y autoridades. Es justo obedecerles y respetarles. Es un deber respecto a ellos.
Cumplir las obligaciones profesionales, incluso los estudiantes. Esto último es un deber respecto a la familia y la sociedad, que cuentan con su preparación actual para el trabajo futuro.
Cumplir las obligaciones respecto a Dios. Es un aspecto de la justicia muy olvidado. Los hombres no somos dioses sino criaturas, y tenemos deberes respecto al Creador. Por ejemplo, faltar a misa un domingo es una injusticia.
El respeto a la dignidad humana. A cada persona se le debe otorgar un trato propio de un ser humano, que incluye evitar discriminaciones. Por ejemplo, con el embrión, con la mujer, etc.
En general, cada uno es muy sensible a las injusticias que padece, pero es fácil olvidar las injusticias que hace padecer a los demás con burlas, críticas y desaires. Cuidando estas cosas mejora mucho el ambiente. Lo mismo sucede si hay lealtad.
3. ¿La lealtad tiene que ver con la justicia? La lealtad reclama cumplir la palabra dada y los compromisos adquiridos, que son deberes de justicia. Por ejemplo:
El matrimonio incluye el compromiso de no unirse con otra persona. El adulterio es injusto. También es injusto el divorcio pues el matrimonio incluye el compromiso de quererse para siempre.
El cumplimiento de contratos es un deber de justicia y de lealtad.
La perseverancia en una vocación es un deber de justicia y de lealtad pues se aceptó ese compromiso con Dios. Un compromiso de amor maravilloso.
4. ¿Más ejemplos donde ejercitar la justicia?
Aceptar las reglas de juegos y deportes. Se trata a contrincantes y compañeros como es debido.
Comportarse correctamente en una reunión, en una boda, etc., es muestra de trato correcto a los demás, propio de la caridad y la justicia. Se incluye aquí el comportamiento en las iglesias, tratando a Dios como es debido.
5. ¿Es suficiente con la justicia? La justicia sola no basta. Hacer algo porque se debe cumplir es un motivo válido pero pobre. La justicia debe ir acompañada de la caridad. Buscamos el bien de todos, y por esto también queremos ser justos, pero no sólo justos, también buenos, generosos y amables con los demás. Por ejemplo, conviene agradecer a las madres la comida que han preparado.
6. ¿Conviene alimentar una actitud de reclamar deberes de justicia? No, no. Hay derechos que conviene exigir. Sin embargo, la actitud general de reclamación no es buena porque suele ir contra la caridad y la paciencia. Quejarse mucho hace que el carácter propio se deteriore y se torne gruñón y agrio.

B. JUSTICIA CON UNO MISMO

1. ¿Qué significa ser justo con uno mismo? La justicia con uno mismo consiste en tratarse a sí mismo como corresponde, como es debido. Cabe hablar de esta justicia pues uno tiene deberes hacia sí mismo.

2. ¿En qué se basan las obligaciones de justicia hacia sí mismo? Estas obligaciones vienen dispuestas por la propia naturaleza, es decir por el Creador. Con otras palabras, la dignidad humana reclama unos deberes que cumplir.

3. ¿Deberes con el propio cuerpo? La justicia respecto al propio cuerpo incluye tratarlo de acuerdo a su dignidad. Esto tiene muchas consecuencias. Por ejemplo, no puede usarse del sexo de cualquier modo pues es algo de mucha categoría, que une al matrimonio y les otorga el gran don de los hijos. Asimismo, el aseo personal y un modo de vestir correcto son obligaciones que la dignidad del cuerpo humano reclama.

4. ¿Más ejemplos? La justicia hacia el propio cuerpo incluye la obligación de respetar la vida y capacidades del cuerpo evitando mutilaciones, suicidios, borracheras, drogas, etc. Uno no puede usar su cuerpo como se le antoje, sino que responderá de este cuidado ante Dios y ante los demás. Por ejemplo, una familia, una empresa y un equipo de fútbol pueden exigir de alguien que no se emborrache. Quien se emborracha incumple deberes hacia todos ellos y hacia sí mismo.

5. ¿De donde procede la dignidad del cuerpo humano? Esta dignidad del cuerpo se basa en que es humano, y no algo externo a nosotros. Somos cuerpo, somos alma, somos cuerpo y alma a la vez. El cuerpo humano comparte la dignidad propia del hombre.

6. ¿Deberes hacia la propia alma? El alma humana también exige sus atenciones tanto en el plano humano como en el sobrenatural. Humanamente, conviene desarrollar la inteligencia, la voluntad, y las cualidades o virtudes humanas. En el plano sobrenatural, el alma requiere de la oración, la formación, la frecuencia de sacramentos, etc.

C. JUSTICIA CON LOS DEMÁS

1. ¿Qué significa ser justo con los demás? La justicia con los demás consiste en tratarles como corresponde, como es debido.

2. ¿En qué se basan las obligaciones de justicia hacia los demás? El motivo principal es también la dignidad humana, que reclama unos deberes para cumplir. Así que bastaría aplicar los párrafos anteriores. De hecho, ambos casos suelen darse paralelamente; por ejemplo, quien respeta su propio cuerpo es fácil que respete igualmente el de los demás.

3. ¿Más ejemplos? Veamos algunos deberes que la dignidad humana reclama:

Una persona no es un objeto, y no debe ser usada. La antigua esclavitud sirve como ejemplo de este modo injusto de tratar a las personas. Un caso más moderno lo encontramos en la manipulación de embriones.
Una persona no es un animal, y no debe ser tratada como un ser sometido a sus instintos. Por ejemplo, la relación hombre-mujer es muy diferente a la relación macho-hembra.
También hay ejemplos donde los dos casos anteriores se mezclan. Así, en la pornografía se presenta a la mujer como un objeto que se usa para tener placeres; y a la vez se considera al hombre como un animal al que se le da hembras.
Una persona no es sólo un ser material. Tener en cuenta sólo estos aspectos es injusto pues olvida la parte espiritual humana. Por ejemplo, un médico cristiano además de cuidar la enfermedad procura que el enfermo quede atendido en su vida religiosa. La justicia nos invita a cumplir los deberes abarcando las obligaciones económicas o laborales pero sin olvidar otros aspectos reclamados por la dignidad humana.

D. JUSTICIA CON DIOS

1. ¿Qué significa ser justo con Dios? La justicia con Dios consiste en tratarle como corresponde, como es debido, de acuerdo a su dignidad.

2. ¿Cómo se debe tratar a Dios? Se puede resumir diciendo que a Dios se le debe dar el culto debido. No somos dioses sino criaturas, y esto incluye deberes de adoración, reverencia, ofrecimiento de sacrificios, oración, etc. De ahí que la asistencia a misa sea una obligación grave, y su incumplimiento es una injusticia con el Creador, probablemente mucho mayor de lo que imaginamos.

3. ¿Más ejemplos de justicia con Dios? La adoración y culto al Creador se muestra asimismo en el cuidado de los templos, que deben ser dignos del Señor de cielo y tierra. También es necesario dirigirse a Dios en un tono respetuoso, sin dudar nunca de su bondad ni de su amor.

4. ¿Es importante la justicia con Dios? El culto a Dios no es una cuestión trivial, ni una bagatela. Es obligación seria. Cuando nos presentemos al juicio divino, ante la enorme grandeza del Señor, nuestras faltas de reverencia y adoración se mostrarán tremendas a nuestros ojos. Por ejemplo, ¿cómo pude dejar de rezar un solo día?, ¿cómo pude hacer distraído una genuflexión?...

ER

Evangelho e comentário


TEMPO COMUM




Evangelho: Mc 4, 1-20

1 De novo começou a ensinar à beira-mar. Uma enorme multidão vem agrupar-se junto dele e, por isso, sobe para um barco e senta-se nele, no mar, ficando a multidão em terra, junto ao mar. 2 Ensinava-lhes muitas coisas em parábolas e dizia nos seus ensinamentos: 3 «Escutai: o semeador saiu a semear. 4 Enquanto semeava, uma parte da semente caiu à beira do caminho e vieram as aves e comeram-na. 5 Outra caiu em terreno pedregoso, onde não havia muita terra e logo brotou, por não ter profundidade de terra; 6 mas, quando o sol se ergueu, foi queimada e, por não ter raiz, secou. 7 Outra caiu entre espinhos, e os espinhos cresceram, sufocaram-na, e não deu fruto. 8 Outra caiu em terra boa e, crescendo e vicejando, deu fruto e produziu a trinta, a sessenta e a cem por um.» 9 E dizia: «Quem tem ouvidos para ouvir, oiça.» 10 Ao ficar só, os que o rodeavam, juntamente com os Doze, perguntaram-lhe o sentido da parábola. 11 Respondeu: «A vós é dado conhecer o mistério do Reino de Deus; mas, aos que estão de fora, tudo se lhes propõe em parábolas, 12 para que ao olhar, olhem e não vejam, ao ouvir, oiçam e não compreendam, não vão eles converter-se e ser perdoados.» 13 E acrescentou: «Não compreendeis esta parábola? Como compreendereis então todas as outras parábolas? 14 O semeador semeia a palavra. 15 Os que estão ao longo do caminho são aqueles em quem a palavra é semeada; e, mal a ouvem, chega Satanás e tira a palavra semeada neles. 16 Do mesmo modo, os que recebem a semente em terreno pedregoso, são aqueles que, ao ouvirem a palavra, logo a recebem com alegria, 17 mas não têm raiz em si próprios, são inconstantes e, quando surge a tribulação ou a perseguição por causa da palavra, logo desfalecem. 18 Outros há que recebem a semente entre espinhos; esses ouvem a palavra, 19 mas os cuidados do mundo, a sedução das riquezas e as restantes ambições entram neles e sufocam a palavra, que fica infrutífera. 20 Aqueles que recebem a semente em boa terra são os que ouvem a palavra, a recebem, dão fruto e produzem a trinta, a sessenta e a cem por um.»

Comentário:

Este semeador de que Cristo fala é o próprio Deus que não faz qualquer acepção de pessoas dando a todos as mesmas oportunidades.

Às “mãos cheias” com extraordinária prodigalidade vai lançando ao mundo a Sua palavra para que todos – absolutamente – possam usufruir de quanto contém e, sobretudo, das oportunidades de salvação.

O Reino de Deus é vasto mas Ele chega a todo o lado enviando os Seus apóstolos de hoje – como fez com os de ontem – a todos os lugares da terra.

E, como o semeador, fica esperando com expectante interesse, como essa palavra, essa semente lançada no coração dos homens, frutifica, dando muito e bons frutos ou, ao contrário, estiola e morre sem nada produzir.

Ele, o Senhor, fez o “Seu trabalho”, nós, homens, temos de fazer o nosso, isto é, receber essa semente e cuidar com esmero desta dádiva absolutamente gratuita para, ao ajudá-la a crescer e frutificar, possamos distribuir a outros essa semente, palavra e garantia de Vida Eterna.

(AMA, comentário sobre Mc 4, 1-20, 23.01.2018)

29/01/2019

Declaração de amor

Resultado de imagem para amor infinitoPodia fazer como tantos 
E dizer que Te amo!
Mas não me chega 
Não me basta.

Tenho que dizer muito mais 
Por exemplo que Te amo demais 
Muito para além do amor 
Muitíssimo mais

Não sei dar o real valor 
Deste "mais" só sei que é tudo
Não fica nada por dar.

AMA, 17.01.2019

El Reto del Amor







por El Reto del amor

Temas para reflectir e meditar

Tormento aterrador


Apresentaram-se com todo o relevo ante Jesus as atrocidades brutais da humanidade, que eram inconcebíveis pela Sua natureza perfeita, mas não é atrevido sustentar que – na Sua inteligência e na Sua delicadeza – as nossas ingratidões, activas e passivas, Lhe pesaram mais que o sofrimento físico, sendo este, como foi, um tormento aterrador.

(javier echevarría, Getsemani, Planeta, 3ª Ed. Cap. II, 4)


Pequena agenda do cristão


TeRÇa-Feira


(Coisas muito simples, curtas, objectivas)




Propósito:

Aplicação no trabalho.

Senhor, ajuda-me a fazer o que devo, quando devo, empenhando-me em fazê-lo bem feito para to poder oferecer.

Lembrar-me:
Os que estão sem trabalho.

Senhor, lembra-te de tantos e tantas que procuram trabalho e não o encontram, provê às suas necessidades, dá-lhes esperança e confiança.

Pequeno exame:

Cumpri o propósito que me propus ontem?





A dor de corrigir


Esconde-se uma grande comodidade – e às vezes uma grande falta de responsabilidade – naqueles que, constituídos em autoridade, fogem da dor de corrigir, com a desculpa de evitar o sofrimento alheio. Talvez poupem desgostos nesta vida..., mas põem em jogo a felicidade eterna – a deles e a dos outros – pelas suas omissões que são verdadeiros pecados. (Forja, 577)


O santo, para a vida de muitos, é "incómodo". Mas isto não significa que tenha de ser insuportável.

O seu zelo nunca deve ser amargo; a sua correcção nunca deve ferir; o seu exemplo nunca deve ser uma bofetada moral, arrogante, na cara do próximo. (Forja, 578)


Portanto, quando nos apercebemos de que na nossa vida ou na dos outros alguma coisa corre mal, alguma coisa precisa do auxílio espiritual e humano, que nós, filhos de Deus, podemos e devemos prestar, uma clara manifestação de prudência consistirá em dar-lhe remédio oportuno, a fundo, com caridade e com fortaleza, com sinceridade. Não valem as inibições. É errado pensar que com omissões ou adiamentos se resolvem os problemas.

Sempre que a situação o requeira, a prudência exige que se aplique o remédio totalmente e sem paliativos, depois de pôr a chaga a descoberto. Ao notar os menores sintomas do mal, sede simples, verazes, quer sejais vós a curar os outros, quer sejais vós a receber essa assistência. Nesses casos, deve-se permitir à pessoa que está em condições de curar em nome de Deus que aperte de longe a zona infectada e depois de mais perto, até sair todo o pus, de modo que o foco da infecção acabe por ficar bem limpo. Em primeiro lugar, temos que proceder assim connosco mesmos e com quem, por motivos de justiça ou caridade, temos obrigação de ajudar. Rezo nesse sentido especialmente pelos pais e por quem se dedica a tarefas de formação e de ensino. (Amigos de Deus, 157)

Evangelho e comentário


TEMPO COMUM




Evangelho: Mc 3, 31-35

31 Nisto chegam sua mãe e seus irmãos que, ficando do lado de fora, o mandam chamar. 32 A multidão estava sentada em volta dele, quando lhe disseram: «Estão lá fora a tua mãe e os teus irmãos que te procuram.» 33 Ele respondeu: «Quem são minha mãe e meus irmãos?» 34 E, percorrendo com o olhar os que estavam sentados à volta dele, disse: «Aí estão minha mãe e meus irmãos. 35 Aquele que fizer a vontade de Deus, esse é que é meu irmão, minha irmã e minha mãe.»

Comentário:

Ficamos abismados!

Nós, pobres homens cheios de misérias e fraquezas somos como que a Mãe e os Irmãos de Jesus Cristo!

É uma honra, uma grandeza, uma dignidade que nos esmaga!

Sim… se fizermos – em tudo – a Vontade de Deus somos – é o Senhor quem  o diz – a Sua Família mais íntima e próxima!

(AMA, comentário sobre Mc 3, 31-35, 14.11.2018)

28/01/2019

El Reto de amor






por El Reto del amor

Temas para reflectir e meditar

União com Cristo


(A visão das rejeições da humanidade) 

(A oração em Getsemani) Torna patente que Jesus rezou por todos, e se interessou pelos mínimos detalhes de cada pessoa. Desejava, simultaneamente, que houvesse da nossa parte uma séria, habitual e responsável correspondência no trato com Ele. 
Não cessava na Sua santa insistência de que orássemos, estreitamente unidos à Sua oração eterna e de valor infinito.

(javier echevarría, Getsemani, Planeta, 3ª Ed. Cap. I, 11)


A correcção fraterna


A prática da correcção fraterna – que tem tradição evangélica – é uma manifestação de carinho sobrenatural e de confiança. Agradece-a quando a receberes, e não deixes de praticá-la com quem convives. (Forja, 566)


Sede prudentes e actuai sempre com simplicidade, virtude tão própria dos bons filhos de Deus. Sede naturais na vossa linguagem e na vossa actuação. Chegai ao fundo dos problemas; não fiqueis à superfície. Reparai que é preciso contar antecipadamente com o sofrimento alheio e com o nosso, se desejamos deveras cumprir santamente e com honradez as nossas obrigações de cristãos.

Não vos oculto que, quando tenho que corrigir ou tomar uma decisão que fará sofrer alguém, padeço antes, durante e depois; e não sou um sentimental. Consola-me pensar que só os animais não choram; nós, os homens, filhos de Deus, choramos. Sei que em determinados momentos, também vós tereis que sofrer, se vos esforçardes por levar a cabo fielmente o vosso dever. Não vos esqueçais de que é mais cómodo – mas é um descaminho – evitar o sofrimento a todo o custo, com o pretexto de não magoar o próximo; frequentemente o que se esconde por trás desta omissão é uma vergonhosa fuga ao sofrimento próprio, porque normalmente não é agradável fazer uma advertência séria a alguém. Meus filhos, lembrai-vos de que o inferno está cheio de bocas fechadas.

(...) Para curar uma ferida, primeiro limpa-se esta muito bem e inclusivamente ao seu redor, desde bastante distância. O médico sabe perfeitamente que isso dói, mas se omitir essa operação, depois doerá ainda mais. A seguir, põe-se logo o desinfectante; arde – pica, como dizemos na minha terra – mortifica, mas não há outra solução para a ferida não infectar.

Se para a saúde corporal é óbvio que se têm de tomar estas medidas, mesmo que se trate de escoriações de pouca importância, nas coisas grandes da saúde da alma – nos pontos nevrálgicos da vida do ser humano – imaginai como será preciso lavar, como será preciso cortar, como será preciso limpar, como será preciso desinfectar, como será preciso sofrer! A prudência exige-nos intervir assim e não fugir ao dever, porque não o cumprir seria uma falta de consideração e inclusivamente um atentado grave, contra a justiça e contra a fortaleza. (Amigos de Deus, nn. 160–161)

Leitura espiritual


Crer é participar na vida divina

O reconhecimento da presença que nos ama

Cada momento da nossa vida está impregnado da divina Presença, que nos ama e nos cumula dos Seus dons.

Viver a fé significa saber reconhecer essa amorosa Presença sempre gratificante.

Graças à fé, Cristo torna-se pouco a pouco a Luz que ilumina toda a vida do homem e todo o mundo.

Assim, Ele torna-se presença viva e actuante na vida dos Seus discípulos e cada momento da vida é portador da Sua presença.

O tempo é a Presença escrita com P maiúsculo; é a Presença de Cristo na nossa vida, é Presença pessoal de Deus, que Se revela como Alguém que espera algo de nós.

Deus manifesta-Se-nos através da Sua vontade.

Mas que vontade?

Sempre a do nosso bem, pois Deus é amor.

Cada instante da tua vida é momento de encontro com esta Presença que te ama.

Alguém disse que o tempo é como o sacramento do encontro do homem com Deus.

Ora, assim compreendido, cada instante é um talento evangélico já que há nele um chamamento dessa Presença.

Deus dá a Sua graça em todos os momentos, sejam eles fáceis ou difíceis.
S. Paulo diz que nós vivemos em Deus, e n’Ele nos movemos e somos [i].
É portanto d’Ele que recebemos, não só o dom da existência, mas também o da respiração, do alimento, da amizade, a graça de cada momento da vida.

A constatação de Santa Teresa do Menino Jesus de que «tudo é graça» [ii] significa que tudo que te possa acontecer está ligado a uma determinada forma de graça.
Deus vem ao teu encontro sob a forma de um dom, na Sua graça que te interpela e neste sentido «tudo é graça»
Ele quer que para ti tudo resulte num “capital” de bem e até do próprio mal procura extrair algo de bom.

Evidentemente que o mal não pode ser uma graça, mas na Sua omnipotência e infinita misericórdia, Deus pode extrair dele o bem.
As consequências do mal podem mesmo dar como fruto uma boa oportunidade para se alcançar a conversão.
Então, desse modo, «tudo é graça» e tudo é um talento, porque o Senhor, sempre e em toda a parte, te concede uma oportunidade.

Como é importante que acredites nesta Presença constante que se manifesta dos mais diversos modos!

O momento presente, qualquer que ele seja, é sempre portador do Amor, como disse o Cardeal Stefan Wyszynski.

A graça é uma expressão do Amor, e, por isso, qualquer momento está ligado ao amor de Deus, porque unido à Sua graça.

O pecado em si nunca será uma graça, mas o momento em que pecas está cheio da graça de Deus.

Mesmo quando cometes um pecado grave, Cristo está junto de ti e ama-te.
Se te lembrasses e acreditasses de verdade, que estás constantemente imerso no amor misericordioso de Deus, que nunca te abandona, certamente não cairias.

Tudo o que te sucede está ligado ao amor de Deus por ti, e ao Seu desejo de te cumular de todo o bem.

Ele está bem presente na tua vida independentemente do que faças.
O tempo é o sacramento do teu encontro com Deus e com a Sua Misericórdia, com o Seu amor por ti.

O Seu anseio é que tudo possa servir para o teu bem e que cada uma das tuas faltas se converta numa «feliz culpa».

Se desta maneira considerasses todos os momentos da tua vida, certamente nasceria em ti uma oração espontânea que tenderia a tornar-se numa oração contínua, pois o Senhor está sempre a teu lado e nunca deixa de te amar.

Cada momento da tua vida está impregnado do amor dessa Presença que constantemente te envolve.


(Cfr Meditações sobre a fé, Tadeus Dajczer)

(Revisão da versão portuguesa por AMA)


[i] Cfr ac 17,28
[ii] Caderno Amarelo 6, Junho, nº 4

Pequena agenda do cristão

SeGUNDa-Feira



(Coisas muito simples, curtas, objectivas)



Propósito:
Sorrir; ser amável; prestar serviço.

Senhor que eu faça "boa cara" que seja alegre e transmita aos outros, principalmente em minha casa, boa disposição.

Senhor que eu sirva sem reserva de intenção de ser recompensado; servir com naturalidade; prestar pequenos ou grandes serviços a todos mesmo àqueles que nada me são. Servir fazendo o que devo sem olhar à minha pretensa “dignidade” ou “importância” “feridas” em serviço discreto ou desprovido de relevo, dando graças pela oportunidade de ser útil.

Lembrar-me:
Papa, Bispos, Sacerdotes.

Que o Senhor assista e vivifique o Papa, santificando-o na terra e não consinta que seja vencido pelos seus inimigos.

Que os Bispos se mantenham firmes na Fé, apascentando a Igreja na fortaleza do Senhor.

Que os Sacerdotes sejam fiéis à sua vocação e guias seguros do Povo de Deus.

Pequeno exame:

Cumpri o propósito que me propus ontem?