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28/11/2017

Hoy el reto del amor es que des gracias por todos los que te han precedido en la fe

REGALO DE FAMILIA


Está bien... Lo reconocemos... Lo admitimos... ¡Somos unas mimadas!

Y es que hoy es un gran día: ¡¡empieza el Jubileo!! ¡¡800 años de la aprobación de la Orden!!

Se ha compuesto un himno realmente apasionante para la ocasión, un trailer, hay celebraciones por todo el mundo... ¡la Orden de Predicadores está de fiesta!

En nuestro monasterio también estamos con los detalles de última hora: la iglesia, los locutorios... ¡todo está precioso! ¡La emoción se respira en el aire!

Pero, ahora, antes de que empiece el alegre ajetreo de este día, delante del Sagrario, acabo de darme cuenta de que somos unas mimadas. Vamos a ver, seamos realistas... Ninguna de nuestra Comunidad lleva 70 años en la Orden... ¡¡y la Iglesia entera nos felicita por los 800 años!!

Si hoy estamos aquí, es porque ha habido miles de personas enamoradas del Señor, que han apostado por Él. Frailes, hermanas, terciarios, monjas; miles de vidas entrelazadas... El mérito es suyo... ¡y nos felicitan a nosotros!

Son cosas de familia: aquí estamos, en el día de Todos los Santos de la Orden de Predicadores, celebrando su fiesta, y ellos, como hermanos mayores, dejan para nosotros los regalos y felicitaciones. Me les imagino a todos con una enorme sonrisa... ¡Es que forma parte del carisma de la Orden!: "Para las cosas buenas, empezar por los pequeños." Hoy me siento pequeña, ¡y mimada a hombros de gigantes!

Ellos hoy nos animan, proclamando que merece la pena vivir de Cristo, que Él es la mejor apuesta, que Jesucristo llena de felicidad toda una vida. Nuestros hermanos mayores nos dan la mano, acompañándonos en el camino. Lo cierto es que hacen más fuerte nuestra confianza: 8 siglos de experiencias, de vidas plenas... ¡¡es toda una garantía!! El amor de Cristo no pasa nunca.

Hoy el reto del amor es que des gracias por todos los que te han precedido en la fe, por todas las personas que, a lo largo de los siglos, han hecho posible que hoy tú conozcas a Cristo. Y, ¡aprovecho para pedirte una oración por todos los miembros de la Orden de Predicadores! ¡Que sintamos siempre un ardiente amor por Cristo para darle a conocer a todo el mundo! ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO

26/11/2017

Hoy el reto del amor es que acojas a dos ingredientes que hoy te pondrá el Señor

AL CALOR MEJOR


Ayer por la tarde dedicamos un rato a la huerta. Lety e Israel estuvieron preparando la tierra y plantando tomates; Sión, instalando un sistema de riego a lo largo del jardín de plantas medicinales; y yo aproveché para hacer cremas con las plantas que habíamos recogido.

Romero, menta... aceite y cera convivían en un recipiente que se calentaba al baño maría. Me quedé mirando al preparado: plantas diferentes llegarían a ser una crema curativa, reparadora. Pero primero debían fusionarse al calor del fuego: la cera, derretirse para unirse al aceite; el aceite, dejar que la cera se una y acoger las propiedades del resto de las plantas.

¿El resultado? La cera ya no vuelve a ser cera, sino que se ablanda, dando la textura cremosa; el aceite tampoco se queda en su estado, y las plantas dan de sí lo que no se ve, sustancia prácticamente inapreciable a los sentidos, pero indispensable para que el preparado tenga las propiedades deseadas.

Así nos encontramos muchas veces: duros como la cera, "antisociales" como el aceite, aparentemente sin mucho que aportar como las verdes plantas... y con dos caminos ante nosotros:

Un camino es lanzarnos a la cazuela del día que empieza con el fuego apagado, y dejar que cada uno flote a sus anchas sin querer saber mucho del otro. ¿Lo visualizas? Sin calor, ni aceite, ni cera, ni sustancia se mezclan entre sí: el preparado no tiene sentido, ¿verdad? Todo flotando sin rumbo. Los demás molestan o son indiferentes para ti.

Otro camino es lanzarte a la cazuela con el fuego encendido, y dejar que, a su calor, cada ingrediente aporte al otro hasta el punto de que todos lleguen a ser uno, porque no viven para ellos, sino que dan lo mejor de sí para llegar a la meta: hacer la crema.

Cristo es el fuego, el fuego que hace que tu cera se ablande, el fuego que abre el corazón del aceite para que acoja al resto, el fuego que saca lo mejor de ti. Cristo hace que pueda salir la crema, que no te quedes en ti, que tu vida sea entrega. Cristo te regala hermanos, no enemigos. Qué diferente es vivir el día desde Su calor, disfrutando de los dones de los demás, viéndoles como un regalo, como "compañeros de cazuela"... para llegar a ser bálsamo, crema que cura, que alivia a otros.

Hoy el reto del amor es que acojas a dos ingredientes que hoy te pondrá el Señor en tu camino para hacer contigo "la crema": al becario que te da una idea, a la persona que te dice otra manera de hacer lo que tienes entre manos, al que te ofrece su ayuda en algo concreto... Experimentarás que la comunidad es un don y, cuantos más ingradientes entren en tu día... ¡mejor! Hoy no intentes hacer en frío y solo la crema, ya sabes que así no sale, ¡y cuánto nos empeñamos! Deja que al calor de Cristo todo se construya desde la comunidad y desde el Amor. Sed uno en Cristo.


VIVE DE CRISTO

24/11/2017

Hoy el reto del amor es parar un poco y ver cómo es María para ti. ¿Tiene rostro concreto?

¿CÓMO CREES QUE ES MARÍA?


Ayer estaba en la oración y, de pronto, sentí que el Señor me preguntaba que cómo me imaginaba a su Madre. Empecé a describirle una imagen de María que fue formándose en mi corazón:

La cara de María es la de una niña adolescente, y muy guapa, marcada por una leve sonrisa, ya que lo más importante es la certeza. El rostro de María trasmite certeza: ella nos entrega nuestra salvación, ella hipotecó toda su vida por ese Niño. La mirada serena y los ojos verdes.

Sobre su cabeza lleva un velo fino, que cae por los hombros hacia delante, dejando así que se vea el pelo, un poco ondulado y de color castaño.

Concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que el Espíritu, en forma de paloma, queda reflejado en los pliegues de su ropa, sobre el pecho.

La figura de María es delgada, y está de pie, no sobre un pedestal, sino sobre un camino, el camino de nuestra vida. Por su postura, con un pie algo más adelantado que el otro, se puede ver que María lleva unas sencillas sandalias. En el suelo, como si acabase de dejarlo, hay un cántaro, en el que se lee la inscripción ES ÉL.

En la mano izquierda lleva el rosario, un rosario de la Orden de Predicadores, que ofrece a quien se acerca a ella a través de la actitud de entrega de su mano.

En la mano derecha, María lleva una alianza en la que pone "José". Y, en esta misma mano, lleva al Niño Jesús.

Me imagino al pequeño como un bebé de entre 6 y 12 meses que, alegre y confiado, se lanza con los brazos abiertos hacia la persona que le mira, como pidiéndole que le coja. Y es que, el que Jesús entre en nuestra vida no depende de Él, que siempre lo está deseando; depende de que nosotros le queramos acoger. Por eso el rostro de Jesús es de felicidad total. Tiene el cabello castaño y los ojos verdes, igual que su madre, y deja ver un par de dientecillos a través de su enorme sonrisa...

Y así pasé la oración, soñando a María. Me gustaría una imagen suya así, humana, cercana...

La verdad, María es para vivirla, para tenerla cerca. Ella te tiende la mano siempre, en todo momento, incluso cuando no te atreves a ir a Jesús.

Hoy el reto del amor es parar un poco y ver cómo es María para ti. ¿Tiene rostro concreto, forma, circunstancias...? ¿Camina contigo? O... ¿María para ti está en el Cielo, y no te es cercana? Conocer a María es un don. Hoy hazte pequeño y pídele a María poder conocerla y amarla.


VIVE DE CRISTO

22/11/2017

Hoy el reto del amor es apostar por amar en tres detalles pequeños

LUEGO...


Tengo que reconocerlo: mi celda ya no parecía una leonera. Creo que esta vez ha alcanzado el grado de "cueva de bandidos".

Evidentemente no se llega a esta situación de catástrofe en un sólo día, pero sí con una sola frase: "Luego lo hago".

Luego guardo la ropa, luego ordeno, luego recojo... Y, a fuerza de acumular "luegos", ¡poco más y tengo que ir con pico y pala a buscar mi cama!

Ayer Lety me dio tiempo para poner paz en mi celda. Calculé que en diez minutos terminaría... ¡pero tendré que pedir mucho tiempo extra!

Qué fácil es decir un no a algo pequeño, y no cuesta convencerse de que, más tarde, en unos pocos minutos, todo estará resuelto. Sin darnos cuenta, restamos valor a las cosas pequeñas... olvidándonos de que muchos pequeños granitos juntos, ¡acaban formando una montaña!

Para el Señor, cada acto, por pequeño que sea, tiene un gran valor. ¡Más aún si se trata de amar! Además, nos advirtió desde el principio que "la mies es abundante"... ¡el amor no puede esperar!

Lo impresionante es que el Señor es el primero que se pone manos a la obra. En el momento en que le necesitas, ¡siempre le encuentras a tu lado! Cristo permanece contigo para escucharte, levantarte, animarte... ¡lo suyo sí que es disponibilidad 25 horas al día!

Y, a su vez, Cristo te invita a amar. Puede que no te sientas tan grande como para hacer heroicidades... pero, muchas pequeñas gotitas de amor, ¡acaban formando un mar!

Hoy el reto del amor es apostar por amar en tres detalles pequeños. Pídele al Señor que hoy no se te pasen desapercibidas esas ocasiones sencillas que Él te pone delante, en las que cuenta contigo para que seas Su instrumento. Tirar la basura, recoger algo del suelo, cambiar el rollo del papel higiénico, atender con cariño a esa persona que te pide atención...¿Acogerás esa ocasión para amar... o lo dejarás para luego? ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO

20/11/2017

Hoy el reto del amor es amar tu pobreza.

INVIERNO DE NUEVO


Ha vuelto otra vez el frío a Lerma, acompañado de viento, nieve... y demás fenómenos propios de la época. Entre ellos, los virus.

Como buenas hermanas, basta que caiga una enferma... que vamos todas detrás. Yo, que estaba aguantando como una campeona, ya me he contagiado. Reconozco que, ante los primeros síntomas, sólo se me ocurría rezar:

-¡El libro, Señor, el libro! Tenemos que entregarlo en unos días y está sin acabar... Mira, la semana que viene me puedo pillar todos los virus del mundo, pero ésta... ¡es que no tengo tiempo para estar enferma!

El Señor, como siempre tan original, no me ha evitado este nuevo catarro, pero resulta que ha llamado el de la editorial... ¡y nos dan un par de días más de margen! ¡Soluciones alternativas del Señor!

Así pues, aquí estoy, pañuelo en mano, dando gracias a Cristo que, a su manera (como siempre) ha vuelto a salvar la situación...

Me he dado cuenta de que muchas veces vamos a la oración con los problemas... y las respectivas soluciones, que generalmente pasan por eliminar nuestra debilidad y nuestra pobreza. Pero Cristo no deja de mostrarnos que nos ama tal y como somos, ¡con catarros incluidos! Es un auténtico especialista del plan B.

Puede ser que hoy no estés enfermo, pero siempre hay algún momento en que meterás la pata, o dirás las cosas como no deberías... A todos nos encantaría ser perfectos, ¡pero somos humanos! Precisamente por eso necesitamos a Jesucristo, que nos hace... ¡enamorados!

Hoy el reto del amor es amar tu pobreza. Te invito a que, a lo largo del día, cuando sientas que sale tu debilidad, ¡aprovecha para transformarla en una alarma! En ese momento, mira a Jesucristo y dile: "Precisamente por esto, porque soy débil... te necesito." Él cuenta contigo tal y como eres... ¡y diseñará un plan B original y estupendo! ¡Déjate sorprender! ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO  

18/11/2017

Hoy el reto del Amor es acoger al que viene a ti.

LIBRE


Debajo del hábito llevamos unas cuantas capas de prendas, pero hay una fundamental: la saya. Es como una especie de falda blanca, de lana en invierno y finita en verano, que es donde van a parar nuestros bolsillos. Que más que bolsillos...¡podríamos decir que son alforjas!


En el bolsillo de una monja puedes encontrar de todo: un Cristo, un rosario, pañuelos... y siempre encuentras cosas que te has guardado en algún momento del día, pero que se te olvidó sacarlas después.


Ayer, introduje mi mano en el bolsillo para sacar alguna de estas cosas cuando, de repente, noté un elemento extraño. ¿Qué era aquello? ¡Un chicle! No me lo podía creer... Me sentó tan mal, que hasta se me olvidó lo que andaba buscando. Ya sólo hacia que dar vueltas con la mano para ver en qué  había quedado aquel estirado elemento.


Y lo cierto es que sí que había hecho estragos: un poco en el rosario, un poco en algún papel que tenía... y lo peor... pegado a la tela.


La verdad es que al principio pasé unos minutos razonando cómo había llegado ese chicle hasta ahí... hasta que, al final, opté por reírme de mí misma. 'Qué "desastrito" soy', pensé, pero con un cariño que no podía venir de mí misma.


Cuando me vi riéndome de mi pobreza, le pregunté al Señor: '¿Qué me ha llevado a sentirme libre para reírme de mí misma?' Sí, porque me surgía un deseo muy fuerte de poder reírme igual en muchas otras situaciones.


Y Él me fue regalando ver que, si me acerco a una hermana para que me ayude con el chicle, lo hará de mil amores y se reirá conmigo. Lejos de decirme que soy un desastre, sé con seguridad que me acogerá, estoy plenamente convencida de ello, porque ya me ha ocurrido muchas otras veces con otras cosas.


El Señor me mostró qué importante es acoger al otro cuando viene a ti. Porque, si cuando vas a alguien, te machaca por tu error, te quedas culpabilizado y seguramente no le vuelvas a compartir muchas más veces...


Cuando nosotros caemos, del Señor sólo experimentamos Amor, acogida, perdón y fuerza para continuar.


Él se ríe con nosotros cuando se trata de estas chapuzas; nos desculpabiliza cuando le miramos de nuevo a Él tras meter la pata con alguien; nos Ama siempre, nos ama pobres y nos levanta siempre con su Resurrección.


Pero después nos invita: "Anda, ve y haz tú lo mismo". Y es que, cuando acoges al que viene a ti a pedir tu ayuda o a compartirte pobremente lo que le ocurre, la persona se siente libre, se siente amada y sabrá que tiene a alguien delante que no le juzga, sino que le quiere.


Hoy el reto del Amor es acoger al que viene a ti. Cada día son miles las ocasiones para acoger a los demás: con esas sencillas disculpas por su mal humor mañanero, o cuando te vienen a contar sus problemas, o su dificultad para acertar con alguien. Hoy libera a las personas del miedo a su propia pobreza. Cristo es quien lo ha hecho y quien hará posible que hoy puedas hacerlo tú con los demás. El Amor es liberador.



VIVE DE CRISTO

14/11/2017

Hoy el reto del amor es vivir en acción de gracias.

COMO UN RELOJ

En estos días en que el catarro parecía querer acabar conmigo, me han mandado un par de noches antes a la cama (¡es la mejor medicina!).

Una de esas veces, al bajar a la mañana siguiente a la sala de abajo, me la encontré con las luces encendidas. ¡Claro, generalmente soy yo la que se encarga por las noches de asegurarse de que están apagadas! Entre unas cosas y otras, se les había pasado...

Lo mejor es que, desde ese momento, el Señor me ha regalado ver todo lo que tengo cada día, y que no hago yo: la ropa sucia ha vuelto a mi celda lavada y doblada, sin que yo me haya encargado de nada; cada mañana me encuentro mi vaso limpio sin que yo lo haya fregado y el café preparado sin yo haber preparado la cafetera... Y es que cada una tenemos nuestras pequeñas tareas, ¡que hacen que todo funcione como un reloj!

A lo largo de los días puede que no nos percatemos de la labor que hacen las demás... pero, ahora que los virus mandan a alguna a la cama... ¡descubres más que nunca todas las cosas que hace cada hermana!

Como dice san Pablo, somos un Cuerpo, cada miembro con una misión diferente, pero trabajando todos para todos, unidos a nuestra cabeza: Cristo. Somos un cuerpo unido por el Amor.

Hoy el reto del amor es vivir en acción de gracias. Te invito a que le pidas a Cristo en tu oración poder descubrir todas las cosas que recibes por el trabajo de los demás. Pídele poder ver a las personas que hay detrás de tu comida, de tu sitio de trabajo, del vehículo que te lleva... y da gracias por cada uno de ellos. Y, a lo largo del día, haz que este reloj funcione aún mejor: hoy ayuda a una persona sin que se lo espere. Pídele a Cristo ver a la persona que te necesita. ¡Sorprende amando, sorprende ayudando! ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO

12/11/2017

Hoy el reto es que hagas las cosas desde el amor y no desde las prisas.

ROSARIO + LIBRO


Me estoy leyendo un libro al que estoy bastante enganchada. Si quieres leerte un libro por tu cuenta, tiene que ser en los ratos libres. Pero, como suelen ser antes de acostarse, normalmente acabas tan cansada que "mañana sí que sí" se convierte en la frase de cada noche.


Se me ocurrió llevarme el libro al rosario. Lo rezamos a dos coros, una mitad dirige y la otra responde. Pensé: "¡Es una idea estupenda! Cuando le toque contestar a la otra parte del coro, leo un párrafo y hasta que volvamos a empezar."


"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús."


"¡Ahora! Capítulo 3: De nuevo estaba con sus hermanos acompañada de la madre del Maestro, fue recibida con car..."


"Dios te salve María..."


"¡Ahora! Con cariño, sin necesidad de explicar nada. Los tres se abrazaron y Magdalena empezó a cont..."


"Dios te salve María..."


Y al tercer avemaría cerré el libro. Estaba intentando hacer las dos cosas a la vez y no me enteraba de nada; ni del libro, ni del rosario.


Cuántas veces, por querer hacer muchas cosas, no las pensamos, las hacemos deprisa, las hacemos a la vez... Y al final no terminamos ni la una ni la otra.


"Menos mal que el Señor no es así", pensaba en la oración. Imagínate si hiciese las cosas a medias... Pero no, Él lo hace todo desde el amor y, cuando el Señor hace algo, no lo deja sin terminar. Si Él te pone un deseo en el corazón, no se quedará a la mitad. Él termina su obra y de la mejor manera que se te pueda ocurrir. A veces pensamos "esto no puede ser del Señor"... Pues incluso de eso el Señor se vale para seguir con la obra que está haciendo contigo. Hoy te invito a que pongas todo tu amor en las cosas que haces. Cristo no nos amó a medias, ni reparte su amor. Él se vuelca con cada persona, individualmente e infinitamente.


Hoy el reto es que hagas las cosas desde el amor y no desde las prisas. Que cuando tengas que estar con una persona, estés; cuando tengas que trabajar, trabajes; cuando quieras (puedas) leer, leas; y cuando vayas a rezar el rosario, lo reces...



VIVE DE CRISTO

10/11/2017

Hoy el reto del Amor es volver a ser mensaje para los demás

LA FUERZA DEL IMÁN


Estos días hemos estado preparando un lote para un mercadillo con algunos de los artículos que hacemos personalizados: portalápices, imanes, baberos, peluches... Los diseñamos con dibujos y frases con mensaje cristiano, como "La medida del amor es amar sin medida" o "Apuesta por el Amor"... así, el mensaje se cuela en cada rincón de las casas.

Mientas preparábamos los imanes, estuve observando lo frágiles que son (pues están hechos de cerámica), y, sin embargo, con qué fuerza se agarran a las superficies metálicas. Y es que cada imán tiene dos caras: una cara es la parte que muestra el mensaje y otra es la parte imantada.

La parte imantada es la que sujeta toda la pieza, sin embargo, no se adhiere a cualquier superficie. Si pretendes sujetar un imán en un mueble de madera, no se sostendrá, sino que se caerá, y, si se cae, al ser de cerámica, se romperá. Pero, si lo acercas a la superficie adecuada, se agarrará con fuerza y será capaz de mostrar su mensaje.

Así nos pasa a nosotros: cuando nuestro corazón no está pegado a Cristo, nos rompemos, dejamos de saber quién somos, y nuestra vida deja de ser mensaje para los demás. Podemos intentar pegarnos a otras superficies, probando a vivir colgados de cosas o de personas, pero nuestro corazón sólo puede amar libremente cuando nos acercamos a Cristo. Él es nuestro descanso, sólo en Él se sostiene nuestra vida, y sólo Él hace de nosotros un mensaje para los demás.

Hoy el reto del Amor es volver a ser mensaje para los demás. Tu vida sólo recobrará el sentido cuando vuelvas a pegarte a Él. Cristo no anda lejos, está Vivo, ha Resucitado y permanece junto a ti para que puedas volver a apostar por el Amor. Si estás llamado a entregarte como padre de familia, con Él encontrarás la fuerza para amar sin límites; si el mensaje de tu vida es de entrega o de ser portador de la alegría, Él será tu sustento...

Tan sólo necesitas una cosa: acercarte a Él.


VIVE DE CRISTO        

08/11/2017

Hoy el reto del amor es que valores los dones que Él te regala

PLANIFICACIÓN NOCTURNA


Hoy es un día muy especial: ¡¡es el cumpleaños de Joane!!

En todas las fiestas, ella siempre organiza juegos con los que nos habla del Señor y nos hace reír a todas.

Hoy queríamos que fuese ella la que disfrutase de un juego. Como la inspiración nos esquivaba y se acercaba la hora de ir a dormir, quedamos en volver a reunirnos en unos minutos.

Me fui a lavarme los dientes. ¡No se me ocurría nada que se pudiese organizar en tan poco tiempo!

Justo entonces Joane se puso en el otro lavabo.

"¡Perfecto!", pensé, "¡Seguro que a ella se le ocurre un juego, voy a preguntarle!"

Menos mal que el Señor me frenó a tiempo...

-Es que... ¡cada uno tiene sus dones! -comentó Israel cuando después le compartí lo que me había pasado.

Entonces caímos en la cuenta.

Efectivamente, a cada uno Cristo nos ha regalado unos dones particulares. Son dones que no son para nosotros, sino para poner al servicio de la comunidad. Y, si todos ponemos los dones al común, ¡se multiplican!

Pero, ¡ay!, el problema está cuando, en vez de potenciar nuestros dones... queremos tener los dones del hermano. Requiere mucho esfuerzo, perdemos energías... y es posible que no salga, como nos pasó a nosotras con el juego.

Vimos que el Señor nos estaba indicando el camino: ¡poner a trabajar cada uno sus dones!

Israel ha preparado una canción con la guitarra, Lety ha hecho una pintura, y yo... ¡me he puesto a escribir! (Y, por supuesto, contamos con tu oración 😉

Cada uno con sus dones, pero todos con un mismo mensaje: ¡felicidades, Joane! ¡Eres un regalo del Señor!

Hoy el reto del amor es que valores los dones que Él te regala y regala a los que tienes a tu alrededor. Te invito a que, en tu oración, le des gracias por los dones que admiras en los demás, y que le pidas a Cristo que te ilumine para descubrir los dones que ha puesto en ti. Y, con tu don en las manos, ¡ponlo al servicio de los demás! Escuchar, hacer reír, cocinar... puestos al común, ¡los dones se multiplican! ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO

06/11/2017

Hoy el reto del amor es pedirle a Cristo un corazón de niño

LA REDENCIÓN DE LA CALABAZA

¿Te han dado calabazas alguna vez? ¿Has dado calabazas tú a alguien?

Lo miremos por donde lo miremos, este fruto otoñal ha terminado bastante mal parado en las expresiones...

"¿Y esto a qué viene?", te preguntarás... Pues que ayer estábamos de cocina y, literalmente, "nos dieron calabazas". Bueno, en realidad sólo nos dieron una que había traído la madre de Joane, pero tan grande que contaba por 5...

En estas reflexiones calabaciles estábamos cuando, de pronto, ocurrió algo terrible: a Lety le llamaron por teléfono y nos dejó solas en la cocina. Lamentable error.

Todo comenzó con un "aro de calabaza" que nos valía perfectamente como aureola. En ese momento, descubrimos que podía ser que las calabazas sirviesen para más cosas que para dar plantón a alguien... ¡y nos pusimos a investigarlo!

Empezamos con cosas sencillas, como transformar la base en un cuenco, o convertir dos "aros" en gigantescos pendientes... La cosa fue tomando consistencia cuando logramos un estupendo casco con penacho incluido...

-¿Pero me lo tengo que poner en el pelo? -preguntaba algo dudosa Celia.

-¡Mujer! ¡Te va a quedar un "cabello de ángel" realmente celestial! (tranquilo, le pusimos papel albal primero...)

El culmen llegó con el "coche" de Israel, al que no le faltaba la palanca de marchas... y la pobre Joane, encadenada a base de calabaza...

Nos reímos un montón porque el Señor nos demostró que, con Él... ¡todo puede ser más de lo que parece!

Hoy Cristo te regala un nuevo día, y quiere vivirlo contigo. Puede que, por fuera, veas la rutina de otro jueves... una triste calabaza como tantas otras... ¡Pero Jesucristo hace nuevas todas las cosas! Él desea hacerte feliz... ¡en las cosas más cotidianas! Si una calabaza puede dar tanto de sí, ¡imagina lo que hará Cristo con tu día!

Hoy el reto del amor es pedirle a Cristo un corazón de niño, un corazón que disfrute de cada momento. Empieza el día de su mano... ¡y déjate sorprender! Y hoy pídele al Señor poder hacer sonreír a alguien. ¡Feliz día!

¡Ah, por cierto! ¿Sabes qué es lo mejor? Fuimos haciendo fotos para poder explicarle a Lety por qué aún no habíamos terminado de preparar el puré... Ahora sí, ¡ya puedes disfrutar contagiando tu sonrisa!


VIVE DE CRISTO

04/11/2017

Hoy el reto del amor es optar.

OPCIÓN LIBRE


El otro día estábamos paseando por el jardín cuando, de pronto, vimos que una hermosa flor había salido de la tapia del monasterio, en una de las fachadas.


Nos quedamos alucinadas y le hicimos algunas fotos… Era de la misma clase que las de una jardinera cercana.


Ahora, dándole vueltas, creo que de una forma parecida se da el encuentro con Cristo.


El Espíritu Santo, que es el viento, siempre está soplando, trayendo las semillas de aquí para allá buscando una pequeña rendijita para poder meterla hasta el fondo.


Y, sí, muchas veces hay personas duras como piedras, parece que ni se les mueve la ropa, pero por dentro están rotas, casi han dejado de sentir. Otras veces es más bien su entorno el que es de piedra.


Sin embargo, el Espíritu busca la más mínima apertura del corazón para introducir su mejor semilla: el Amor.


Entonces empieza a llover. Sí, a llover. Porque, cuando abrimos nuestro corazón al Amor, siempre nos lleva a pensar: “¡Dios mío, la que me va a caer!” Pero sólo es una “lluvia de gracias”, como la llamamos aquí.


Y, tras esta lluvia, surge el sol radiante, un Sol (Cristo) que ilumina todo y que da calor, un sol que enciende el Amor; y de la semilla comienza a brotar una vida nueva. Ese antiguo corazón, agrietado por la dureza, se va volviendo blandito, como tierra mullida de donde brota la flor. Lo nuevo ha comenzado, y ahora ¿quién quiere lo anterior? ¡Ni por asomo!


Pero, claro, esa flor que ya ha brotado ahora necesita más tierra, ahora sus raíces se quedan pequeñitas para continuar dando más fruto… Ha llegado la hora de trasplantar la preciosa flor a un jardín de tierra buena, de tierra preparada, para que, junto con otras flores, siga dando vida.


Llega un momento en el que, si seguimos con lo anterior, con esas durezas o esos ambientes tan hostiles… nos costará mucho seguir con nuestra nueva vida y sólo quedará como la anécdota de la flor que un día salió en la roca.


Por eso damos un paso más, que esto es vivir de Cristo: sólo se trata de una opción por vivir del Amor, por vivir de Cristo.


Hoy el reto del amor es optar. Señor, yo hoy opto por Ti, quiero vivir de Tu Amor, y quiero que los demás en mí se sientan amados por Ti, opto por que realices en mí ese trasplante que me lleve a conocer a otros que quieren vivir como yo y donde yo reciba vida para luego poder darla. Gracias Señor porque primero optaste Tú por mí.



VIVE DE CRISTO

02/11/2017

El reto de hoy es que mires lo que tienes a derecha e izquierda

EL VAIVÉN DE LA ORACIÓN


Es curioso darse cuenta de ciertos movimientos o gestos que hacemos porque alguna circunstancia o coyuntura diaria nos “obliga”, y luego se nos queda como parte integrante de la vida diaria; me explico:


Acabamos de entrar para todos los rezos a la capilla de invierno, y el espacio es mucho más reducido.


Cuando por la mañana llegamos al coro a rezar el Oficio de Lecturas y Laudes, o Vísperas por la tarde, tenemos que colocar muy bien los libros en los lados de nuestro asiento de la sillería, para que quede espacio para sentarse. Y es que necesitamos el breviario y los libros con la música: uno para el himno, otro para los salmos... y eso contando que no haya antífonas especiales en otro...


El caso es que todos juntos cabemos a duras penas, porque los asientos de la sillería de la capilla no son muy anchos. Esto hace que durante el rezo, tengamos un vaivén a derecha o izquierda, girándonos en nuestro asiento para coger el libro que necesitamos en ese momento.


Este movimiento tiene una serie de ventajas: ayuda a mantener la “tensión” en la actitud orante; te mantiene despierta y atenta, ya que el sueño suele rondar según épocas y naturalezas; también provoca la tensión del corazón para escuchar la Palabra y la comprensión del ritmo litúrgico y sus partes, y, por supuesto, hay que preparar con cariño y responsabilidad los libros, que hace tomar conciencia de lo que vamos a hacer: alabar al Señor en cada parte el día y comenzar ya a gustarlo.


Es hermoso comprobar que, la necesidad de ajustarse a un lugar más estrecho, se convierte en pedagogía divina para espabilar el oído, tomar conciencia de la Presencia de Dios y reavivar el fuego del Amor.


Me impresiona cómo el Señor, en todo y toda circunstancia, por simple que sea, nos enseña que siempre está tendiéndonos la mano para acercarse a nosotros y poder disfrutar en profundidad su Amor y su presencia.  


El reto de hoy es que mires lo que tienes a dercha e izquierda y lo aproveches para reconocer que Dios cuida de ti, que, como un Padre, se sirve de todo para conducirte y acompañarte. Acepta el vaivén de la vida y no temas los cambios o estrecheces que puedan suponer, porque es Cristo quien te marca el ritmo.



VIVE DE CRISTO                     

30/10/2017

Hoy el reto del amor es volver a la línea del amor

COSTURERA EN APUROS


Dispuesta a comenzar el trabajo, saqué mi bata y un pantalón de chandal. Descubrí que el pantalón tenía una etiqueta kilométrica.

"Esta vez no voy a asustarme pensando que se me ha subido un insecto", pensé mientras cogía las tijeras.

Enganché la etiqueta y... ras, ras, ¡clonc! Los primeros milímetros se cortaron fenomenal, pero, de pronto, las tijeras se engancharon.

-¡Oh, vaya! ¡No me lo puedo creer!

Apreté con más fuerza, ¡no se me podían haber estropeado!

Nada, seguían enganchadas. Un poco más de fuerza y... unos pelitos grises cayeron suavemente al suelo.

-¡¡Aaaaaaaaaagh!!

Las tijeras funcionaban estupendamente. Lo que pasa es que me había salido de la línea y no estaba cortando sólo la etiqueta: ¡¡estaba cortando el pantalón!!

Reconozco que le di gracias al Señor... ¡por haber parado a tiempo!

Y es que muchas veces comenzamos el día estupendamente, como los primeros cortes de mis tijeras, ¡todo fluye sin problema!

Pero, ¡ay!, de pronto algo se nos tuerce: una mala contestación, un cuarto desordenado, un trabajo que no llega a tiempo... ¡se nos atascan las tijeras!

Pero lo grave del asunto llega a partir de ahí. Sí, porque podemos intentar seguir cortando de mal genio, a base de fuerza... pero, si nos hemos salido de la línea del amor, lo más seguro es que acabemos cortando lo que no debemos, ¡y preparando un buen estropicio!

Cuando sientas que tus tijeras comienzan a atascarse, ¡detente a escuchar! El Señor te invita a parar un momento. Tal vez la "etiqueta kilométrica" de asuntos pendientes no te permite ver con claridad... pero, si te sientas un momento con Cristo, Él la levantará, abriendo tus ojos a la tela que hay detrás: los hermanos. Acabar con la etiqueta es importante... que el pantalón siga entero, es fundamental.

Hoy el reto del amor es volver a la línea del amor. Si sientes que se te atascan las tijeras, ¡es que te has salido del camino! No te preocupes, lo importante es no seguir cortando, ¡parar a tiempo! Deja que Cristo te desatasque antes de hacer un buen agujero. Si te atascas, para con Él... ¡y apuesta por el amor!


VIVE DE CRISTO

28/10/2017

Hoy el reto del amor es volar

GUERRA EN CASA


Momento de máxima concentración ante el ordenador. En unos minutos tendría acabado un diseño nuevo. Justo entonces...

-¡Fiuuu...!

Una sombra alada pasó por encima de mi cabeza. Inmediatamente, una bola de pelos galopó entre mis pies.

Se trataba de un pajarillo, un pequeño petirrojo que había cruzado las puertas abiertas hasta llegar a la sala de trabajo... y Jubi, emocionada ante un posible y dinámico "juguete".

Jubi daba saltos desesperados tratando de alcanzarle... sin éxito, claro. En esto, al pájaro se le ocurrió la feliz idea de posarse en lo alto de una estantería. Jubi, sin dudar un instante, cogió carrerilla, ¡dispuesta a escalar por las baldas para cazarle!

-¡Pero, ¿dónde vas?! -dijimos frenando la persecución. Nos lo estábamos pasando en grande, pero aquello podía acabar en un desastre...

Recordando el hecho, ahora me daba cuenta de que Cristo... ¡es como el pajarillo! Él siempre nos invita a mirar más arriba, a tener metas altas. Pero, al mismo tiempo, es diferente al petirrojo. Sí, porque el Señor, viendo que nosotros no podíamos escalar hasta Él, se encarnó, pisó nuestro suelo, vino a nosotros... para que pudiésemos volar con sus alas.

San Agustín dijo: "La Ley se ha dado para pedir la gracia; la gracia se ha dado para cumplir la Ley".

Realmente, el Señor nos propone cosas muy difíciles: amar a todos, amar al enemigo, perdonar setenta veces siete... Seamos claros, ¡es imposible!... a menos de que sea Él quien lo haga en nosotros. O, como decía el santo de Hipona, "dame lo que me pides, y pídeme lo que quieras".

Cristo nos señala metas altas, ¡pero nos invita a volar con sus alas!

Hoy el reto del amor es volar. Es domingo, ¡el Señor te espera en la Eucaristía! Hoy disfruta descubriendo que Cristo baja a tu suelo, a tu vida, ¡Él entra en tu corazón para darte las alas del amor! No temas si sientes que tú no puedes amar... ¡deja que Cristo ame en ti! Vuela con sus alas... ¡Feliz domingo, pajarillo!


VIVE DE CRISTO

26/10/2017

Hoy el reto del amor es vivir en acción de gracias.

COMO UN RELOJ


En estos días en que el catarro parecía querer acabar conmigo, me han mandado un par de noches antes a la cama (¡es la mejor medicina!).

Una de esas veces, al bajar a la mañana siguiente a la sala de abajo, me la encontré con las luces encendidas. ¡Claro, generalmente soy yo la que se encarga por las noches de asegurarse de que están apagadas! Entre unas cosas y otras, se les había pasado...

Lo mejor es que, desde ese momento, el Señor me ha regalado ver todo lo que tengo cada día, y que no hago yo: la ropa sucia ha vuelto a mi celda lavada y doblada, sin que yo me haya encargado de nada; cada mañana me encuentro mi vaso limpio sin que yo lo haya fregado y el café preparado sin yo haber preparado la cafetera... Y es que cada una tenemos nuestras pequeñas tareas, ¡que hacen que todo funcione como un reloj!

A lo largo de los días puede que no nos percatemos de la labor que hacen las demás... pero, ahora que los virus mandan a alguna a la cama... ¡descubres más que nunca todas las cosas que hace cada hermana!

Como dice san Pablo, somos un Cuerpo, cada miembro con una misión diferente, pero trabajando todos para todos, unidos a nuestra cabeza: Cristo. Somos un cuerpo unido por el Amor.

Hoy el reto del amor es vivir en acción de gracias. Te invito a que le pidas a Cristo en tu oración poder descubrir todas las cosas que recibes por el trabajo de los demás. Pídele poder ver a las personas que hay detrás de tu comida, de tu sitio de trabajo, del vehículo que te lleva... y da gracias por cada uno de ellos. Y, a lo largo del día, haz que este reloj funcione aún mejor: hoy ayuda a una persona sin que se lo espere. Pídele a Cristo ver a la persona que te necesita. ¡Sorprende amando, sorprende ayudando! ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO